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miércoles, 25 de noviembre de 2009

Anécdotas de Nueva Carteya VI. "La hora del crepúsculo".

La hora del crepúsculo.

Maruja era una señora muy adinerada pero poco instruida, cuyo postizo lustre se había forjado a base de codeos con los altos círculos y las amistades ricachonas. A pesar de eso, ella era muy “autodidacta” en sus modos y lenguaje, y aunque intentaba imitar lo visto y oído… no siempre lo conseguía, para disgusto de su marido y de sus refinadas hijas.



Cuentan que una tarde, estando Maruja en su casa, recibió una visita inesperada.


-Osss Andreaaaaa ¡Que alegría, chiquilla! Vengan pacá dos besos.


-Sí Maruja ¡meses ya sin vernos!, pero escucha, antes de nada te voy a presentar a estas señoras, amigas de Valladolid.


-Malegro en verlas y tanto gusto. Pasarrr, pasar padentro.
………
-Pues como te iba diciendo, Maruja, estas amigas han venido a visitarnos desde Valladolid. Son familia de mi marido, y como les he hablado tanto de ti, han insistido en conocerte.

-Ah, pos mu bien que está eso. Me siento muy “honorable”.


Así pasaron la tarde conversando sobre los tapetes de hilo que estaban tejiendo, los ajuares de las hijas casaderas y las faenas domésticas.


Al despedirse…


-Bueno, pues se ha hecho tarde, Maruja, y tenemos que marcharnos, pero quedamos para tomar el té mañana en mi casa, ¿te apetece?


-¡Ayyy qué bien, porque estas amigas tuyas son pero que muy agradables! ¿Y a qué hora voy?


-A la hora del crepúsculo.


-¿A la hora de qué? digo… Ahhhh sí… pues eso, que a esa hora me presento yo.


Más tarde, cuando llegó su marido a cenar, le habló de la visita que había tenido y le contó que la habían citado a tomar el té a cierta hora que no sabía repetir. ¡Y mira que le había dado vueltas en su memoria, pero no había manera de recordarla!

-Era algo del culo, Antonio, pero no macuerdo.


-Mujer, pues tú te vas temprano y así vas charlando mientras llega la hora- dijo el marido intentando aportar una solución práctica.


Dicho y hecho. Al día siguiente, marchó Maruja a casa de Andrea nada más almorzar, y de esta forma se aseguraba de no llegar tarde.


La reunión fue muy amena, y Maruja estaba encantada de tener señoras tan educadas con quienes conversar, de modo que se le ocurrió organizar otro té en su casa para el día siguiente.


-Ah, estupendo!!- exclamó Andrea - ¿Y a qué hora quedamos?


-Pues… pues...- La pobre Maruja se estrujaba la mente en busca de aquella palabra tan distinguida. Quería quedar bien a toda costa -ustedes sus vais... ¡Cuando SUS SE ENCRESPE EL CULO! ¡Eso es!- agregó satisfecha por haberse acordado al fin de esa hora tan rara, y que sin duda sería una expresión correctísima, viniendo de señoras tan cultas.


Días más tarde, las amigas de Valladolid invitaron a Maruja a ir a conocer su tierra.


La mujer estaba tan entusiasmada que quiso comprarse ropa nueva para el viaje, y pensando que por Valladolid haría más frío que en Andalucía, decidió impresionar a las vallisoletanas vistiendo un buen abrigo de pieles.


Así pues, marchó a Córdoba a una prestigiosa peletería. Se compró el abrigo de visón más caro del establecimiento, un chaquetón de chinchilla, una estola de zorro (con cabeza y todo) y unas zapatillas de piel de nutria para andar por casa.


El dueño de la peletería, agradecido por tan magnífica compra, quiso tener una gentileza con la señora, así que tras empaquetar las prendas adquiridas, ofreció a Maruja unos preciosos guantes de cuero marrón.


-Señora, me va a permitir obsequiarle estos guantes, ya que veo que es el único detalle que le falta.


-¡Ah, no! De ninguna manera.


-Pero ¿Cómo me los va a rechazar usted, si soy yo quien está encantado de ofrecérselos?


-Porque yo no soy así. Yo en tos laos que voy pago lo que me llevo.


-No me ha entendido usted, mi querida señora. Estos guantes son por cortesía de la casa.


-¡Que no! Que me dice usted lo que valen y yo los pago.


-¡Por Dios, señora! Nada de eso. Es que mi establecimiento la considera a usted una clienta especial y tiene la deferencia de RE-GA-LAR-LE este par de guantes.


-¡Está bien! Ya que insiste tanto, por educación le voy a coger uno…

Adelaida Ortega Ruiz.

50 comentarios:

  1. Adelaida no sabes lo que me he reido con la ancdota del crepúsculo muy requetebuena sigue contandonos mas como esa un saludo TONY

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  2. Porqué será que la palurdez gusta siempre de ser cutre en vez de discreta.

    La pobre Maruja hubiera resultado una señora si no hubiera tratado de enmascarar sus ignorancias.

    Ansí es el ser humano.

    Cuanto más señoriales son los personajes de Delibes que, siendo del pueblo más labriego y ajeno al de la urbe, se muestran tal cual son.

    Adelaida, mustras perfectamente la mentalidad de esa clase de nuevos ricos de las ciudades y que son la crema de los políticos sociatas.

    Esto me recuerda a personajes reales que, siendo desde siempre obreros metalurgicos y sin estudios, resultan señoriales porque nunca disimulan nada. Por ejemplo, el viejo Nicolás Redondo (padre).

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  3. HOLA ,HOY TENEMOS EL PLACER DE MOSTRAR TU BLOG, UN SALUDO

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  4. Hola Típex.
    Encantada de que mostréis mi blog, gracias.

    Un saludo para "A corazón Abierto".

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  5. Hola Tella.
    Es que si a la palurdez se le une el dinero y el afán de figurar en altos círculos, se produce una mezcla explosiva que puede rozar el ridículo en muchas ocasiones.

    La discreción sería una buena alternativa, pero se necesita humildad para ser discreto...

    Un saludo muy afectuoso.

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  6. Hola Tony.
    Y tú no sabes cuánto me alegro de que te rías.

    Besos.

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  7. Buenísimo...Me ha encantado.

    Muchos besitos preciosa.

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  8. Como siempre nos relatas de una forma impecable otra de las anécdotas divertidas de nuestro pueblo.
    Creo conocer a la susodicha Maruja, una mujer que te puede servir de inspiración infinita.
    Me he divertido leyéndote, gracias.

    Un beso achuchao.

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  9. Hola Ana.

    Es un honor recibir tu visita. Me ha alegrado verte por aquí y que te haya divertido el relato. Gracias.

    Otro beso para ti.

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  10. Estos personajes aun existen, solo tienes que poner la tele y en cualquier programa del corazón los tienes de contertulios y encima de no tener gracia les pagan, hoy Maruja estaría trabajando en uno de ellos. Un saludo.

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  11. Hola Elena.
    jajajajaja
    Sí, yo creo que la conoces. Sus anécdotas son inconfundibles, y ciertamente inagotables.

    Conozco muchas historias de esta señora... tal vez cuente alguna más. Ya veremos. je je.

    Un besote.

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  12. Hola Mamé.

    Si Maruja trabajara en un programa del corazón... tendríamos la Carmen Sevilla II, pero a lo basto. jajajajaja

    Me río de imaginarlo.
    Es que tú no sabes la revolución que podría formar esa señora en la tele.

    Un beso.

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  13. En Galicia maruja es un nombre habitual, y en todas las capas sociales, es curioso cómo aquí se asocia a un determinado tipo de personas.

    Muy divertido.

    Un abrazo

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  14. Hola...

    Te he conocido gracias a "A corazón abierto", y me he llevado una muy grata sorpresa. Así que con tu permiso por aquí me instalo para seguir visitándote. Tienes una forma de relatar que me gusta mucho, y además eres paisana, porque yo soy de Córdoba también, aunque ahora la "lloro" en la distancia desde Tarragona.

    Un beso y que tengas feliz día.

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  15. Hola Capi.
    Pues es verdad que en Galicia hay muchas Marujas. Me llamó la atención cuando estuve.

    Aquí Maruja es un nombre no tan corriente, pero sí es normal asociarlo a las amas de casa demasiado afanadas en sus quehaceres domésticos, al tiempo que poco interesadas en otros temas.

    Decir "eres una maruja" es decir exactamente eso que te he descrito.

    Un beso.

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  16. Hola Félix.

    Bienvenido a mi sitio, paisano.
    Me alegra tenerte por aquí y al tiempo que me des la oportunidad de conocer tu blog, lo cual voy a hacer de inmediato.

    Nos vemos.

    Un beso.

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  17. Cuantas y cuantas veces hemos visto esto mismo por las tierras, no hay peor cosa que intentar aparentar lo que no eres, y más si a eso le unes el dinero. Y es que lo cortes no quita lo valiente, más vale decir como eres de primeras y no esconderte sobre un manto de pieles y "educancia" fingida.


    Fantastico Adelaida, un abrazo

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  18. Como me gustan estas anécdotas, jajaja, me parto toa la caja.

    Besos guapa.

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  19. Vengo de A corazón abierto a chusmear que hay por aquí tras tantos elogios.
    Es un blog fantástico, escribís muy bien, me voy muy contenta y por supuesto, volveré.
    Cariños!

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  20. Un buen relato que engancha hasta el final.
    Me hice seguidora tuya.
    Con cariño
    mari

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  21. Me encanto lo que leí, encontrar gente como tu,y como muchos por estos lugares es lo que me hace escribir...

    me encanto leerte

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  22. Lo siento por mí, pero ésto no conviene!!!!.
    Prometo firmemente nunca más pecar!!!!.
    Ésto de andar delante del ordenador después de acabar la jornada laboral, entretenida con éstas historias y zampándote unos dulces..., como que no puede ser, Adelaida!!!!.
    Y ahora que me lo comí, es cuando me entra la mala leche y los remordimientos!!. Y por qué no me entrarán antes...????.

    Que nada..., que como siempre, fantástica la historia y que aparentar lo que no eres es vivir sin saber quién eres!!!!.

    Un beso dulce!!!!.

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  23. Hola Javier Pol.
    Cierto es lo que dices. Uno de los primeros relatos de mi blog hablaba sobre eso y también era verídico. En él se demuestra lo que tú estás diciendo.
    La simpatía de las personas se puede ganar sin necesidad de fingir, y por supuesto también se puede triunfar en la vida si lo que hay dentro de ti es bueno.

    Saludos.

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  24. Hola Mari.
    ¡Que alegría me da de tenerte en mi casa!

    Te he visto en blog de otros amigos y me complace que nos reunamos.

    Yo vengo ahora de visitar tu sitio y me gustó.

    Un beso. Nos vemos.

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  25. Hola Soledad.
    Bienvenida y nada... espero que también te complazca lo que leas en adelante.

    Un beso, guapa.

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  26. Ruth!!

    ¿Qué tal, amiga?

    Ten cuidado con la caja, no vaya a ser que se rompa y no veas lo que cobran luego por repararla. jajajajaja

    Un besazo, cariño.

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  27. Hola Hino.
    Y a mí me encanta que te hayas acercado hasta aquí, y más aún que quieras volver.

    Me siento muy honrada.

    Un beso.

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  28. hola Adelaida. que gracia me ha hecho tu entrada. Eres genial contando cosillas de la vida cotidiana. no cambies. Te seguiré mientras esté por este mundo virtual. Ah, cada día que vengo me gusta más tu blog. Los videos son geniales y la musica magnifica. No sé si habras visto que cree uno de musica: se llama MUSICA SENSIBLE y allí pondré toda la música que me gusta y que creo que , a tí, te gustará, casi toda. Sé que alguna no te gustará por ser un poquitin más fuerte, pero no me saldré de NUESTRO GUSTO MUSICAL. un beso

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  29. ¡Hola Adelaida!
    Vengo desde el blog de Mamé.
    Es la primera vez que te visito y me he divertido mucho con tu forma de narrar.
    Volveré a visitarte.
    Un placer.

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  30. Lola, lolilla!!

    Cuidadín con los dulces, que estamos en Noviembre y todavía queda lo peor.

    Yo hace ya dos semanas que empecé con el turrón, los bombones, etc, así que entiendo perfectamente esos remordimiento...
    ¡Ay Señor!"¿Por qué me los habré comido, sabiendo que estoy como una foca?"
    "Mañana no como"
    "De ahora en adelante me prometo a mí misma tener mesura"
    "Ya sólo uno de vez en cuando"

    Pero llega el día siguiente y...

    "Bueno, tampoco porque me coma un par de ellos nadie lo va a notar"
    "Venga ya con tanta tontería, que la vida son dos días"
    "Ayyy con lo ricos que están para catarlos y no para mirarlos"...

    En fin, que al final se grapan directamente al flotador de la cintura y luego hay que pasar hambre de veras para deshinchar el flotador.

    Dios mío, ¡Qué cruz!

    Besitos preciosa.

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  31. Hola María.
    Yo también te vi por el blog de Mamé.

    Me encanta que te hayas acercado hasta aquí.

    Estoy muy contenta de que podamos ser amigas.

    Un abrazo.

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  32. Hola Paco.

    Gracias por tus amables palabras.

    Me acercaré a ver tu blog de música. Estoy segura de que me gustará porque compartimos gustos muy parecidos.

    Un beso.

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  33. Buenas noches Adelaida. Acabo de llegar de trabajar y he pasado un rato estupendo leyendo esta crónica.
    Me imagino a la perfección Maruja y su relación con las vallisoletans y qué decir de las compras...No tiene desperdicio.
    Gracias por este rato.
    Un besazo

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  34. Hola María José.
    Maruja no tiene desperdicio, desde luego.
    Esta señora tiene anécdotas a montones. Le crecen como setas, ya te puedes imaginar el porqué.
    Un beso para tí también.

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  35. Ma encantao la istoria esa... y que coste, que ma caido mejor la Adelaida esa que las de Vayadolid. Muy bueno el final, me pasaré a que me regalen el otro guante.

    Saludicos desde mañolandia desde mis Noches Blancas

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  36. Hola Emilio.

    Vengo de tus noches blancas y me han gustado. Tienen claridad... belleza.

    Bienvenido a mi sitio. Nos vemos.

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  37. Hola.
    Me alegro de haber encontrado tu blog.
    Me encanta la alegría que se desprende de él.
    Me he incorporado como seguidor para seguir recreándome en este, tu espacio.
    Me encantaría que visitases mi blog
    www.2012ahora.es
    Saludos.

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  38. Y yo me alegro de que lo hayas encontrado, Carmelo.

    Por supuesto que visitaré tu blog. Estaré encantada.

    Un saludo y nuevamente gracias por venir y quedarte.

    Nos vemos.

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  39. Como no había leído las primeras anécdotas de de tu pueblo hoy he empezado a leerlas, y la primera es muy buena, se me viene a la mente a un amigo mío que le paso por el estilo, pero ese no voló, ese corría por encima de las vigas como decimos aquí, como un galleguito, para la otra azotea que estaba al lado de la obra..Un saludo TONY….Voy como las sevillanas por la segunda… jejeje

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  40. Hola de nuevo Tony.

    Te deseo que pases buenas noches, y si gustas... entretente con las anécdotas. je je.

    Besos.

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  41. Hola Montxu y bienvenido.

    Tu carcajada es el mejor comentario.

    Saludos.

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  42. Desde Tipex llego ha sido un placer visitarte,volvere si me invitas, jajaj al cafe?
    Besos

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  43. Por supuesto que te invito, mardelibertad... y si quieres nos tomamos un té a la hora del crepúsculo. jajajjaaja

    Bienvenida. Estás en tu casa.

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  44. Ayer iba corriendo sin mucho tiempo pero hoy he vuelto a saborear el relato me he partido de risa..con el crespuculo...ja ja ja .
    Tienes una narrativa que engancha, me agrada leerte.
    Con cariño
    mari

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  45. Gracias Mari. No sabes cuanto me enorgullece oir, digo leer eso.

    Te invito a que leas las otras anécdotas de mi pueblo cuando puedas. Algunas son graciosísimas.

    Un besazo bien grande.

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  46. Adelaida, un placer haber pasado por aquí ya soy tu seguidora, si te interesa visitar mi espacio, hay un premio que estoy compartiendo con todos mis compañeros de viaje "Destellos Angelicales"

    Abrazos desde Argentina

    Adriana Alba

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  47. Por supuesto que sí, Adriana.

    Será un honor casi tan grande como el de que seamos amigas.

    Gracias por asomarte a mi ventana.

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  48. Uy, Adelaida ayer me pasé por tu casa solo un ratito pero llevaba prisa, y hoy que me apetecía un café... creo que vas a tener que poner otra cafetera... bueno te lo pondré fácil si me invitas a un té, prometo volver, pero a la hora del crepúsculo no, vale?
    Un saludo cariñoso.

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  49. Hola Encarni.

    Encantada de invitarte a un café... o a té.

    Y la hora la pones tú, vaya a ser que "se nos encrespe el culo", y para qué queremos más. jajajaja.

    Bueno, que estoy muy contenta de que te asomes a mi ventana. Ya sabes que está siempre abierta y alegre de contar con tantos amigos.

    Un besazo, Encarni.

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