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sábado, 2 de enero de 2010

Como don Juan de Borbón, hijos de reyes y padres de reyes, pero nunca reyes.


Nací en 1966. Pertenezco a aquella generación de niños que se ponían de pie cuando entraba el profesor, que levantaban la mano para hablar, que usaban el usted y el “don” o “doña”, que cedían el paso y el asiento, y que respetaban a los mayores por mera atención a su edad.


Hicimos pocas preguntas complicadas, porque no esperábamos mejor respuesta que “porque sí” o “porque no”, según el caso.


No cuestionábamos las órdenes de nuestros padres ni profesores, sino que las obedecíamos “porque así eran las cosas”.


No contestábamos si nos regañaban y jamás, jamás se nos habría ocurrido mandar a la mierda a nuestra madre.


Nos enviaban  a la cama si aparecían dos rombos en la pantalla, buscábamos a hurtadillas palabras prohibidas en el diccionario y sonreíamos tímidamente cuando al fin llegaba la esperada lección nº 5 de naturales: “El aparato reproductor humano” (al final era una pura decepción, porque las explicaciones del profesor eran demasiado superfluas y las ilustraciones anatómicas del libro demasiado “internas”).


Se ocuparon de educarnos bien, pero sin explicarnos los porqués.


Apenas tuvimos voz ni voto en nuestro hábitat infantil y algunas veces resultábamos casi invisibles para los adultos. Al fin y al cabo… sólo éramos niños…


Y con un poco de aquí y otro poco de allá fuimos madurando, y sin apenas darnos cuenta, nos llegó a nosotros el turno de ser los adultos.


Ahora tenemos que formar a nuestros hijos y no podemos usar aquellos patrones que usaron con nosotros; no son pedagógicamente correctos, por lo que hemos puesto en práctica una guía de educación totalmente experimental, en la que asumimos un papel amorfo de padres-colegas-amigos.


Los pedagogos y educadores tienen teorías para todo:
- Lo principal: Jamás y bajo ningún concepto darle una cachetada a un niño.
- Cómo comportarse cuando el niño no come.
- Qué hacer para que el niño duerma bien.
- Qué juegos didácticos elegir.
- Ayudarle para que aprenda a estudiar.
- Enseñarle a “trabajar en equipo”.
- Contestar con claridad meridiana y razonada todas y cada una de sus preguntas (Yo me esforcé en ello desde que mis hijas tenían 2 años, pero a esa edad había veces que la cosa se ponía redonda).
- Etc. Etc. Etc.


Lo estamos intentando. De veras que lo intentamos con todas nuestras fuerzas, pero… ¿los resultados son buenos?


Yo observo en general poca educación, menor respeto, olvido absoluto de las obligaciones y constante enarbolamiento de “los derechos” como única bandera de su existencia.



Anoche vi una película que me hizo pensar en todo esto. Las protagonistas eran unas adolescentes de 16 años que tenían relaciones sexuales con parejas esporádicas, conocidas y consentidas por sus padres como lo más natural del mundo.
Hablaban a sus progenitores de un modo repulsivo. Los menospreciaban, los presionaban, les exigían, los insultaban, los mandaban a la mierda, no les daban explicación de su comportamiento, los desobedecían y los trataban poco mejor que a “monigotes pintanada”… pero los padres allí… aguantando el chaparrón e intentando hacer bien su papel de colega-amigo; la parte “padre” ya había perdido el sentido para todos, excepto en el momento en que las niñas necesitaban algo… entonces sí decían papá y mamá, y una vez solucionado el problema… ningún agradecimiento, ningún cambio de actitud.
En el instituto, los profesores eran para ellas enemigos que sólo pretendían fastidiar con estúpidas enseñanzas, y a los que tenían amenazados y atemorizados entre todos los alumnos. Para colmo los padres defendían las sinrazones de sus hijos hasta sus últimas consecuencias.


La película era un reflejo algo exagerado de la sociedad actual, pero reflejo al fin y al cabo. Y lo más curioso… estaba enfocada desde el punto de vista de las chicas, por lo que sus vituperados padres eran tratados en la historia como personajes molestos.


En definitiva, creo que nuestra generación no ha tenido demasiada suerte. Nos tocó vivir una infancia en segundo plano, tras nuestros mayores, y una paternidad en la que continuamos cediendo el primer plano a nuestros hijos. De niños nuestra opinión contaba poco y de adultos seguimos subyugados por criterios impuestos.


Nos enseñaron a respetar sin más, pero ahora, cuando tendríamos nosotros que ser “los respetados”, no siempre lo conseguimos, a pesar de tanto esfuerzo pedagógico y tanta entrega y amor colosal a nuestros hijos.


¿Debería haber un término medio? Yo creo que sí. A nosotros nos faltaron cosas, pero a nuestros hijos tal vez le sobren en exceso.

Adelaida Ortega Ruiz.

41 comentarios:

  1. ¡Excelente!
    No te has dejado nada, ni un punto.

    El otro día pensaba precisamente en esto, una anécdota referida al caso: cuando era joven no podía tocar nada en casa de mis padres. Aborrecía la decoración y tenía ideas de como mejorarla. ¡Imposible!, ni una figurita cambiada de sitio.
    Hoy, mis hijos tienen mi casa como les da la gana, poniendo y quitando en la sala de estar, con sus varios cacharros de juegos electrónicos. Y yo me quedo alucinada, pensando "¿cuando me tocará a mí...?".

    Felicitaciones.

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  2. Trasteando por la "blogosfera" he descubierto tu espacio que, con tu permiso, voy a seguir para leer esos relatos premiados. Qué grato encontrar a una escritora a quien siento cercana, porque pensaba que este medio era sólo apto para entradas cortitas y veo que también cuelgas tus relatos más extensos.
    Te seguiré leyendo y decirte que tu entrada sobre la juventud es muy acertada porque das lugar a la esperanza. Cada generación ha tenido, pienso, sus luces y sus sombras aunque ahora parece que las sombras son más "sombrías" porque los medios de educación son distintos (TV, Red, etc.) y más difíciles de darles el uso adecuado.

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  3. Sí, con una perspectiva de niño en vez de niña, pero da lo mismo.
    Lo curioso es que ESA EDUCACIÓN os daban en el 66, y la misma idéntica nos daban a nosostros en el 48, y exactamente igual la tenian en 1915.

    De lo que se deduce que esta país ha tenido una organización social para la educación dentro de la familia, ajena a los curas, que era ejemplar.

    La pérdida, bajo máscara de modernidad, ha venido durante el periodo FELIPESCO, cuando el Ministerio estaba en manos de RUBALCABA.

    Como al Rubalcaba le dejen durante unos meses dirigir el Ministerio de SANIDAD, dentro de diez años los médicos no serán médicos y los enfermos no serán enfermos.

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  4. Hola Leona.
    No es que no tuviésemos opinión, sino que los adultos ni siquiera se planteaban que la tuviéramos. Decidían por nosotros y "eso era lo que había".
    Por ejemplo, cuando yo tenía 11 años, mi madre decidió que nos iríamos a vivir a Córdoba capital, así que tuve que dejar mi pueblo y mis amigos, y comencé una nueva vida en otro colegio y otro ambiente.
    No digo que no me fuera bien... al contrario, me fue estupendo, pero en el momento del cambio, a mí nadie me preguntó qué me parecía. Simplemente se hizo así porque mis padres lo decidieron.

    Yo ahora tengo dos hijas. La menor tiene 10 años, y en nuestra sociedad actual, resultaría inconcebible darle un giro a su vida sin su previa aprobación.

    Así que, como tú, yo también me pregunto cuándo me tocará a mí tomar una decisión sin el permiso de padres o de hijos.

    Saludos.

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  5. Hola José Antonio.
    Me agrada muchísimo que hayas llegado hasta mi blog y que hayas reparado en mis relatos premiados.
    La verdad es que en Septiembre, cuando inauguré este blog, los colgué todos del tirón sin tener aún ningún seguidor, por lo que apenas nadie los ha leído, y me encantaría que tú lo hicieras ya que veo que te interesan.
    Dime qué te parecen cuando tengas tiempo.

    Además acabo de dar una vuelva por tus blogs, y veo que eres un buen escritor. Contar con tu opinión será por tanto un privilegio para mí.

    Un saludo muy afectuoso.

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  6. Hola Tellagorri.

    Yo creo que la juventud actual ha crecido sin el concepto de jerarquía.
    ¿Quién puede estar por encima de ellos si desde que nacieron fueron colocados arriba?

    Todo se le dio hecho. Nada se le exigió. Escucharon demasiado la palabra "derecho" y muy poco la palabra "obligación". No tuvieron que ganarse ningún privilegio; ya los tenían todos de antemano.
    Le hemos entregado premios por el simple hecho de ser nuestros hijos, aunque a veces no se los merecieran.

    ¿Quién tendría claro de esta forma lo que es el respeto a un superior?
    Porque... ¿quién es superior a ellos?

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  7. Una vez leído el texto, que me parece excelente, y los comentarios, digo:
    Es verdad que los tiempos, las nuevas pedagogías, el papel de los padres y el de los hijos, han dado un giro importante.
    Pero en el papel que han elegido los padres en cada núcleo familiar, creo que radica el posterior comportamiento de los hijos.

    Desde que nació mi hijo mayor, y después, cuando lo hizo mi hija, se nos tachaba a mi marido y a mí, por parte de los familiares y amigos que teníamos alrededor, de un poco "duros" con los niños.
    Y era verdad, jamás se les pegó más allá de unos cachetes merecidos, pero la disciplina fue intensa.

    Ahora tienen un comportamiento ejemplar en las reuniones familiares y de amigos cuyos hijos dejan mucho que desear en las más simples normas de educación.

    En definitiva, la sociedad ha cambiado, sí, pero el papel de padres no debemos cambiarlo por el de amigos.

    Besos, Adelaida.

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  8. Elena.
    Completamente de acuerdo, sin embargo, si dijeras delante de un pedagogo o un psicólogo infantil que le han dado "un cachete merecido"... En fin, no te lo recomiendo.

    Está comprobado que sin disciplina no hay educación posible, pero la disciplina no está de moda. Se ve como algo regtrógrado... ya sabes, asociado a otros tiempos.

    Lo cierto es que esto tendría que volver a girar, a ser posible 90 grados para que lleguemos a un punto mínimo de responsabilidad, educación y respeto de padres a hijos y de hijos a padres.

    Y yo creo que tarde o temprano girará, porque los errores deben corregirse, y a la vista está que la educación actual es un error casi por completo.

    Un beso.

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  9. Los hijos, cada día más difícil tratar si quiera de hacerles comprender las cosas, cada día discutir con ellos de el poder de la razón, yo con mis padres podría tener o no la razón, hoy en día siempre la tienen ellos, y ojito como los tratas, tienes razón, que te amenazan con una denuncia como les levantes solamente la mano.

    En fín, estoy con la libertad, pero antes con el dictador, nos decían que unas cosas eran libertad y otras libertinaje... Libertinaje debe ser lo que tienen los jóvenes de hoy en día, y a tragar.

    Un abrazo.

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  10. Siguiendo al Tella me encuentro con ésto. Con él siempre se llega a buen puerto...Desde aquí, trepar a tu ventana y quitarme el antifaz, solo un paso. Es de Sabina, pero me lo apropio...!Es tan bello!...

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  11. Pienso que la sociedad la hacemos todos y todas, y si la educación de ahora está errada, creo que todos y todas nos estamos equivocando. Aunque desde mi punto de vista, la educación no sólo está en las escuelas o en las leyes sobre educación, ésta parte en primer lugar de la familia, y luego los colegios que se elijan para ellos, desde luego los colegios privados también tienen mucho que decir en todo esto, por tanto no me gusta generalizar sobre todo porque se pierde el sentido de algunas cosas. Nos quejamos de la educación de los niños/as y de los jovenes de ahora, pero alguna culpa tendremos nosotros/as, lo que hay que averiguar es si lo de antes era el patrón 'perfecto' o lo de ahora es el patrón 'desperfecto'.

    Un abrazo.

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  12. Emilio, tienes razón.

    En el trato con los adolescentes flota una especie de amenaza si intentas imponerte.

    Es muy difícil y muchos padres se sienten impotentes... maniatados.

    A esto hemos llegado y la verdad es que yo no le veo el beneficio por ningún lado, ni para ellos ni para nosotros.

    Saludos.

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  13. Hola Charneguet.

    Pues yo te digo lo mismo: si partiste del puerto de Tella, vienes de buen puerto y seguro que eres buen marino.

    Encantada de que hayas recalado. Es todo un honor.

    Saludos.

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  14. Esto es una historia que siempre se repite es un circulo vicioso, ya nuestros padres siempre nos decían la suerte que teníamos, después de la penurias que ellos habían pasado, y ahora se lo recordamos a los más jovenes, todo ha sido cuestión de tiempo, y como nos decía Pablo Milanés, "El tiempo pasa, y nos vamos volviendo viejo..." un saludo a todos y Feliz Año Nuevo, ya estoy aquí de nuevo, je, je, je.

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  15. Sí Encarni, no hay duda de que nos estamos equivocando en muchas cosas, porque a la vista está que las cosas no van como debieran.

    En cuanto a cambiar... como digo al final del post, antes nos faltaban cosas y ahora a nuestros hijos le sobran en exceso, y cuando digo cosas me refiero a libertad, a caprichos...

    Habría que buscar un término medio. Ahí estaría el punto exacto.

    Saludos.

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  16. Hola Mamé!!
    ¿Qué tal?

    Es verdad que todas las generaciones han visto en la que le sigue defectos y han considerado que tenían más suerte.

    Pero yo creo que ningún cambio tan llamativo como el que nuestra generación ha vivido y sigue viviendo. Ya no se trata sólo de disponer de mayores medios, de no pasar penurias ni hambre, sino que hablamos de educación, de respeto, de responsabilidad... y estas cosas están bastante ausentes en la generación que nosotros estamos criando. Por supuesto no son todos, porque hay casos y casos, pero es la tónica general. Se palpa en el ambiente.

    Es lamentable, pero es así.

    Saludos.

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  17. !Salves Adelaida! Buen repaso a la vida, buena reflexión sobre la juventud. Ya sabes, no nacimos con manual para educar hijos, ni nuestros padres tampoco, se hace lo que buenamente se puede, con cariño y dudando, eso también. Me identifico y...en este página titulada "la ventana de mis sueños" he encontrado a faltar el sueño del SÁBADO, pero tranquila, siempre estamos a tiempo de soñar. Bsitos del Quinto y míos con los mejores deseos para 2010.!Salves!

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  18. Hola amiga me gusto leer tu texto , yo también pertenezco a esa generación pero del año 60 y es tal como lo cuentas en tu entrada , hay una gran diferencia del antes.... al ahora ...........gracias por tu comentario dejado en mi blog . Un abrazo de MA .

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  19. La educación es la misma antes y ahora. Me refiero a la que se les da en casa a los niños.
    Ejemplo: Cuando una persona mayor habla, el niño debe esperar a que le den paso.
    Esto no es una orden tajante ni dictatorial, es algo que los padres deben inculcar a sus hijos y no lo hacen.
    Yo me encuentro hablando con alguna amiga y de pronto su retoño nos interrumpe con cualquier pamplina que la madre consiente.
    Después de mayores con echarle la culpa al gobierno de turno porque su nene le ha salido cafre, ya se liberan.
    Como decía mi abuela: "ni so que te pare, ni arre que trote"

    Saludos

    PD: Los que nos educaron en la época fascista somos la generación límite.

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  20. Un 10 para tú trabajo. Has hecho un excelente retrato de lo que fuimos nosotros y de lo que son nuestros hijos. Yo siempre he dicho que por encima de todo el principio de autoridad, y que no es buena idea ser colega ni amigo de los hijos. Mi enhobuena.
    Un saludo.

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  21. Quería desearte un feliz añ nuevo.

    Y sabes, yo pertenezco a la misma generación, pero sí creo que hemos triunfado, gracias al esfuerzo de nuestros padres y una educación buena. Ellos sí pasaron un calvario, nostros lo hemos tenido todo, incluso educación para disfrutarlo.

    Creo que las nuevas generaciones son las que están perdidas, por la mala educación que les da nuestra generación.

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  22. Cosecha del 70, él que esto escribe y como dice Tella, pues tres cuarto de lo mismo que los del 66 y los de 46, o los del 16. Te educaban y respetabas; posiblemente no fuese la mejor educación, yo estoy orgulloso de lo que me enseñaron y sino continúe estudiando fue porque no quise, hoy en día no hay sobretodo RESPETO, así con mayúsculas. Los profesores, los padres son los objetos de las burlas y bromas de alumnos e hijos.

    Y así nos luce el pelo a esta sociedad moderna y modernista; hoy en el noticiario de la Television Gallega, decían que en 2009 habían condenado a 70 menores por pegar a sus padres, de los cuales ¡más de la mitad! estaban en la calle, en ¡Libertad Vigilada!. Eso no ocurría antes, ¿porque?, los "modelnos" dicen que no había los adelantos de ahora, pues vale, acepto pulpo como pelota.

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  23. Hola Natalia.
    Por supuesto que lo hacemos con buena intención... Yo diría que con la mejor, y sin embargo algo está fallando. No hay más que mirar a nuestro alrededor.
    Desde que nacen perdemos el culo por comprarle lo mejor, lo más cómodo, porque no les falte ni un detalle, porque estudien, porque aprendan, porque sean, porque valgan... Pero a la primera de cambio nos echan cosas en cara... cosas que no hemos hecho bien y nos culpan por ello.

    ¿Quién les enseñó a ser tan exigentes y tan poco agradecidos? Supongo que nosotros por tanto exceso, por tanto paño caliente y por no enseñarles a valorar las cosas ni a esforzarse en conseguirlas. Todo se lo damos apenas abren la boca, y yo creo que eso es malo.

    Un beso para ti, y cómo no, otro para Quinto.

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  24. Hola Ma.
    Sí que hay diferencia como tú dices del antes al ahora, pero yo creo que a nosotros nos ha tocado vivir el cambio más brusco de la historia.

    Muchas gracias por venir.
    Un beso, guapa.

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  25. Hola María.
    Yo no creo para nada que la educación que se les de en la casa a los niños sea la misma ahora que antes. No tienes más que hacer la comparación de cómo te hablaban tus padres a ti y cómo hablas tú a tus hijos.

    Por un lado hay más confianza, que eso es bueno, pero a veces los excesos también son malos. Los hijos nos hablan en muchas ocasiones como si fuéramos uno más de su panda, y hasta usan expresiones que jamás hubiésemos usado nosotros con nuestros padres. El respeto no está reñido con el cariño, sino todo lo contrario.
    Nos hemos esforzado demasiado en ser "amigos" y nos hemos olvidado de enseñarles disciplina, esfuerzo y respeto a la autoridad de los adultos (padres, profesores, abuelos, etc)

    También pienso que el gobierno tiene una responsabilidad muy grande. Las leyes de educación a las que se acogen colegios y profesores están dictadas por los gobernantes.

    Cuando un chaval le pega a un profesor, o lo amenaza, o lo insulta, o le revienta las clases o le hace la vida imposible (hay muchos casos, que no me lo estoy inventando), el profesor se encuentra maniatado. No tiene armas para defenderse, porque las leyes educativas lo han desprovisto totalmente de recursos.

    Antes nos decían... "Como no te portes bien te suspendo el examen", y nosotros, que no queríamos ir a Septiembre, ya nos poníamos las pilas para estudiar y tener buen comportamiento.
    Ahora le dice eso mismo un profesor a un alumno problemático, y el niño se ríe en su cara porque sabe que va a aprobar de cualquier modo. Como sabes pueden pasar de curso con asignaturas suspensas y eso es perjudicial a todas luces, porque es como hacerse trampas en un solitario, pero ese es otro tema...

    Los profesores no pueden casi castigar a los niños, porque enseguida se les echan encima los padres, el psicólogo del centro y el propio alumno que exige sus derechos y acusa al profesor de abuso o sepa Dios qué, y se han dado casos en los que han destrozado la carrera de algún maestro con acusaciones falsas de este tipo. Curiosamente, cuando suceden estas cosas el profesor lleva siempre la de perder, porque en asuntos de menores no hay que demostrar la culpabilidad del acusado, porque de antemano la suponen todos, sino que él es quien debe demostrar su inociencia.

    Tampoco pueden castigar a un niño a copiar muchas veces una frase, ni a quedarse aislado sin recreo, porque ha habido padres que se han presentado a comerse al maestro, diciendo que eso era inhumano y que podría crear un trauma a su hijo, y han montado un espectáculo de mucho cuidado, con denuncias y todo.

    En fin... conozco muchos casos y de todos ellos tiene la culpa la ley de educación que ha desarmado completamente a los docentes (y ha perjudicado el aprendizaje de los niños).

    Ya te digo... son muchas cosas y podría seguir y seguir hablando.

    En cuanto a la educación de la época franquista... pues ahí lo que sobraba era aquello de "la letra con sangre entra", pero como efectiva, sí que era bastante efectiva. Realmente aprendíamos más y más deprisa que ahora.

    En un sólo año de párvulos salíamos leyendo, escribiendo, sumando y restando. Ahora necesitan 4 años para esas 4 cosas que te he dicho. Y digo bien: Los 3 cursos de Ed. Infantil los pequeños sólo juegan con plastilina y poco más y por fin en el primer curso de primaria ya empiezan a leer y a hacer cuentas (sólo de sumar y restar, vayamos a que el niño se quiebre).
    No sé en las demás Comunidades Autónomas como irá esto, pero en Andalucía es así y sé muy bien de lo que te hablo.

    Bueno, te ruego me disculpes que me haya enrollado como una persiana. Es que cuando un tema me interesa no me doy ni cuenta.

    Un beso de esta pesada que habla por los codos.

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  26. Familia y escuela... básica la comunicación.
    No voy a decirte mucho más porque podría ponerme un pelín pesada... pero son las dos bases sólidas sobre las que crecer.

    Un besico y buen tema...tan bueno como los comentarios que hasta ahora he leído.

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  27. Hola Disancor.
    Comparto tu opinión plenamente.
    Mi madre era mi madre... porque mis amigas estaban en la calle.
    Mi madre era otra cosa... era la que más me quería, la que me cuidaba, la que se preocupaba por mí y la que siempre estaría ahí pasase lo que pasase. También era la que me regañaba para enseñarme lo que estaba bien o mal, la que me negaba cosas cuando lo consideraba necesario y la que no me consentía que me pasara de la raya.

    Esa era mi madre y es mi madre y la quiero así.
    Pero ahora se intenta ser coleguilla de los hijos y eso nunca se consigue, porque los colegas, como digo, están en la calle, y cuando se desciende tanto para conseguir que los hijos piensen que somos "guays" se acaba perdiendo el norte exacto, y lo que es peor, los hijos lo pierden también en su trato con nosotros.

    Un saludo y encantada por tu visita.

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  28. Hola Capitán.
    Les estamos dando demasiadas cosas materiales, tal vez confundiéndolas con educación o con amor.
    Nuestros padres no nos querían menos por no comprarnos el juguete más moderno ni las zapatillas de marca más caras del mercado.
    Tampoco nos querían menos por regañarnos, por no consentirnos, por obligarnos a obedecer ni por hacernos callar y escuchar cuando ellos hablaban.

    Ahora, en cuanto nacen, los rodeamos de nubes de algodón, los acomodamos allí y no dejamos que el viento les sople, y creemos que eso es quererlos como a nada en el mundo.

    CRASO ERROR.

    Hay que enseñarlos a trabajar y a ser responsables, comprarles lo que necesiten con arreglo a nuestras posibilidades y no a sus caprichos, enseñarles disciplina (aunque suene mal, pero es necesario que sepan que por encima de ellos hay personas a las que obedecer y respetar), y hay que estar pendientes de que en el colegio antes incluso que el estudio, está la obidiencia y el buen comportamiento.
    Eso es amar a un hijo... enfocar nuestro esfuerzo a que sea humano, honrado, responsable y respetuoso.
    Tal vez si no consiguieran tan fácil las cosas, sabrían que supone esfuerzo conseguirlas y apreciarían más lo que le damos.

    Un abrazo, capi.

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  29. Hola Javier Pol.
    Pues no ocurría antes, porque desde que nacíamos la figura paterna tenía autoridad y estaba en su sitio. La teníamos identificada y a eso nos ateníamos siempre.

    Ahora la figura paterna se ha desdibujado en una amalgama de personajes, que cambian según la situación: Unas veces queremos regañar y que obedezcan, otras charlar como amigos y que nos cuenten sus batallitas, otras presumir de que nuestros hijos tienen y son lo más de lo más...
    Los niños no son tontos y su trato hacia nosotros no puede ser el que nos convenga en cada momento, sino que se dejan llevar por la confusión que nosotros mismos propiciamos.

    Por supuesto no somos sólo los padres los responsables; la educación actual deja mucho que desear.
    Demasiados paños calientes nunca fueron buenos.

    Saludos Javier.

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  30. Hola profe Ana.

    Tú debes saber mucho de esto. Tienes doble experiencia, pues eres madre y maestra de un montón de niños.

    No sé si trabajas en un público o en un privado. Tampoco sé si das clase de primaria o secundaria, pero te digo algo... tengo en gran estima el trabajo de los maestros y sé de casos lastimosos en los que ha habido incluso bajas por depresión, y no sólo por el mal comportamiento de los alumnos, sino por toda una serie de circunstancias que rodean el modo de educar de los chicos.
    Por una parte están los padres, que en cuanto el niño va diciendo "el profesor me tiene manía", se presentan a merendarse al maestro.
    Por otra parte, y como le comentaba antes a María, los docentes están desarmados contra los abusos y los malos tratos de los alumnos.

    La situación ha dado tanto la vuelta, que de recibir reglazos del profesor en los años 70, ahora los maestros no pueden ni mandar guardar el móvil a los niños en clase, porque los graban y los cuelgan en internet, les pegan, les pinchan las ruedas del coche, hacen pintadas y los insultan en la pizarra.

    Hay de todo, Ana, y supongo que tú conocerás casos también.
    ¿Por qué ha dado la vuelta tan radicalmente?

    Por eso sigo diciendo que deberíamos hallar el término medio.

    Un beso.

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  31. Adelaida, trabajo en la pública, en un instituto de secundaria, con chavales de 12 a 18 años...imagina lo visto y vivido...
    He dado muchas vueltas por muchos IES y he vivido en carnes esa vuelta de tortilla.
    Hasta hace unos años, y en muchas honrosas excepcioes aún, cuando ibas a padre diciendo que el profesor te había dicho tal y cual, la respuesta inmediata era "algo habrás hecho" y seguidamente con una tutoria se aclaraba todo...
    Mira, hasta el año 2003 yo pensaba que las personas depresivas lo eran por naturaleza... desde ese, sólo pienso "Dios nos libre".
    Cuando intentas retirar a un niño un movil que no para de sonarle en clase, se levanta, se lo mete dentro de la bragueta y te dice "ven y cógelo tú"... Cuando un niño te viene diciendo.... "como venga mi padre se le van a acabar todas las tonterias al maestro", " a los maestros les van hacaciendo falta dos hostias"... y no quiero seguir.

    No hay que ser guays con los hijos...hay que ser padres; y los pofresores nunca olvidar que estamos en un centro de formación...ni que lo olvide nadie...
    Mas besicos Adelaida...

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  32. Cierto todo lo que dices, Ana. Sé de muchos casos parecidos, unos por las noticias y otros de primera mano.
    Lo peor es que con la ley actual de educación no hay forma de luchar contra eso. Los profesores os enfrentais poco menos que solos y "desarmados" a la clase.
    Ojalá tú tengas suerte.
    Conozco profesores que no la están teniendo y están pasándolo francamente mal.
    Un abrazo.

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  33. Adelaida, feliz año y espero que los Reyes te traigan muchas cosas buenas, sobre todo salud, que teniendo eso lo demás viene por añadidura a nada que nos esforcemos.

    Respecto a tu entrada, como tú, yo fui educada con el mismo patrón. Si me tenían que dar un tortazo, regañarme, decirme que no o no comprarme esto o lo de más allá, se hacía y te aseguro que no tengo trauma alguno. Me educaron a respetar a los mayores, a no responder nada más que cuando era necesario y sin salirme del tiesto, a cuidar de lo que me rodeaba, a estar a una hora temprana en casa y sin rechistar... Mis padres no eran mis colegas ni mis amigos, eran mis padres, y así lo quería yo. Ellos me ponían los límites y yo los cumplía. Y ya está.

    Cuando he sido madre, no he sido colega de mi hija, ni su amiga, porque ella tampoco quería eso. Yo, y su padre, hemos sido simplemente sus padres, unos padres entregados, amorosos, solícitos, atentos a lo que quisiera decirnos, prestos a responder a sus preguntas. Hemos estado siempre a su lado, para todo lo que ha necesitado, y hoy, ella adulta, estamos orgullosos porque nos respeta, nos quiere, nos consulta, y sabemos, por todo ello, que no lo hemos hecho tan mal.

    A los nenes hay que ponerles límites, y decirles que no, que no se van a traumatizar por ello. No es lógico que un mocoso de tres años haga lo que le da la gana y que sus padres ya digan que no pueden con él. Es absurdo, y sin embargo hay muchos casos de ese estilo.

    Sólo espero que si mi hija tiene algún día hijos, sepan educarlos en el respeto hacia los demás y hacia lo que les rodea.

    Un abrazo y feliz noche de Reyes :)

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  34. Sinceramente: es espeluznante ver cómo estas de chapada a la antigua y no tienes ni idea de la realidad; y recoleteando lo de siempre. que ahora es peor que antes.
    ahora los jovenes podemos mantener relaciones sexuales desde muy temprana edad sin tener que dar explicaciones a nadie. y ademas de forma madura pues como nuestros padres(criticados por ti), paasan de nosotros nos ayudan a madurar y a valermos por nosotros solos. ya no hace falta esa hipocresia de antes de tener respeto pòr una persona porque fuera mayor. ahora se la respeta por sus valores que de verdad valen: dinero, posicion social o algun top ten en un rankin. la vida son dos dias y hay que disfrutarlos y si para ello tienes que pisar a alguien , pues que se joda ; esto es la ley de la selva que es la que siempre ha imperado de forma mas coherente. En fin¡¡¡ no tengo tiempo de decir mas verdades, he quedado con mi panada para dar palizas a esos miserables que ensucian nuestras calles oponiendose a un mundo mejor y mas bonito

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  35. Hola Mari Carmen.

    Vienes a decir lo mismo que hemos dicho todos hasta ahora... bueno todos, salvo mi nuevo seguidor Mmmonettt, que tiene una visión un tanto peculiar.

    Yo espero contribuir a que mis hijas sean buenas personas. Ese es mi principal objetivo y me estoy esforzando en conseguirlo, y para ello también pretendo ser su madre, su apoyo y también la que les diga lo que está mal. Siempre lo he hecho, desde que nacieron.

    En algún momento pueden pensar que eres dura o pueden enfadarse contigo, pero llega una hora en la vida en que lo agradecen, como yo le agradezco a mis padres la rectitud y la sensatez que usaron siempre conmigo.

    Un beso y que los reyes magos se porten bien contigo, pero si no lo hacen con cosas materiales, que te permitan tener el cariño de los que tú amas. Eso es lo más bonito del mundo.

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  36. Hola Mmmonettt.
    Siempre hay lugar para la sorpresa, y tú me has dado la de hoy, pues me dejas un comentario indisimuladamente adverso, al mismo tiempo que te haces seguidor de mi blog.
    Gracias por ambas cosas: seguirme y comentar.

    Y ahora, ya que tú fuiste crítico conmigo incluso en un terreno personal que no conoces, no puedo menos que responderte de igual forma, ateniéndome por supuesto a lo que traslucen tus palabras y tu perfil.

    Dices: “ahora los jóvenes podemos tener relaciones sexuales desde muy temprana edad sin darle explicaciones a nadie”.

    En primer lugar y según tu perfil TIENES 56 AÑOS, así que si a estas alturas de tu vida te consideras uno de esos “jóvenes tan afortunados”, mi enhorabuena "chaval".

    Lo que es “poder tener relaciones” siempre se pudo y de hecho siempre existieron para el que así las deseó, ¿o es que crees que eso es algo exclusivo de esta época? La diferencia está precisamente en que antes no se informaba de ello a los padres, y por tanto tampoco se daban “explicaciones a nadie”. Tal vez ahora resulte “estimulante” dar a conocer los pinitos que LOS NIÑOS HACÉIS EN LA CAMA y que los padres lo vean como lo más natural del mundo.

    Por cierto… esto último es lo ÚNICO que se habla en mi post sobre relaciones sexuales, y me estaba refiriendo a una película que vi la otra noche, en la que las niñas se acostaban por doquier y lo tenían a gala y consentido por sus padres.

    No sé si has llegado a leer mi entrada con mínima atención, y si lo has hecho… tal vez no has conseguido entender lo que leías.

    Continúas la frase diciendo que “además mantenéis esas relaciones de forma madura gracias a que VUESTROS PADRES PASAN DE VOSOTROS y eso os da la oportunidad de madurar y de valeros por vosotros mismos”.
    Pues no me alegraría yo tanto de que mis padres PASARAN de mí, y tampoco creo que eso permita madurar. Yo más bien creo que se madura cuando aprendes a valorar lo material y lo inmaterial de la vida en su justa medida, cuando comprendes que las metas requieren esfuerzo, cuando te das cuenta de que no siempre te van a regalar las cosas y sobre todo, y esto te lo digo por experiencia, se madura muchísimo cuando hay personas que dependen de ti y tienes que estar ahí por ellas, desvelarte por su bienestar y amarlas tanto que hagas sacrificios que no harías ni por ti mismo.

    Por cierto, tengo una hija que trabaja para pagarse la universidad y la residencia. Ella sola decidió que quería lograr las cosas por sí misma. Ella sola se buscó lo que tiene y ella solita está demostrando que con 18 recién cumplidos se puede ser madura y responsable. Ah! YO JAMÁS PASÉ DE ELLA NI PASARÉ. Aquí estaré siempre porque soy su madre y la quiero.

    Ahora hago un paréntesis para una observación a tus siguientes palabras “nuestros padres (criticados por ti)”.
    Perdóname, nuevo seguidor, pero me incluyo en esa generación de padres, así que cuando hablo lo hago por experiencia, que siempre es un grado, y como yo ya he pasado por ser hija y por ser madre, creo que puedo opinar con conocimiento de causa.
    Tal vez tú, a tus 56 sigues en casa orgulloso de que tus papás pasen de ti para conseguir madurar, y contento de tener relaciones sexuales sin darle explicaciones a nadie.

    Pero sigamos con tu comentario, que no tiene desperdicio.

    SIGO EN EL SIGUIENTE, PORQUE NO ME CABE TODO EN ESTE.

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  37. Lo siguiente realmente es pa cagarse (con perdón).

    Dices: “Ya no es necesaria la hipocresía de antes de tener respeto a una persona por ser mayor; ahora se respeta por los valores que de verdad valen: el dinero, la posición social o algún top ten en un rankin”

    ¡Ole, ole y ole, sí señor! Espero que tu abuela sea millonaria, tenga título nobiliario y haya batido algún record importante, porque de lo contrario la tratarás con la punta del pie.

    Seguimos con tus siguientes palabras: “la vida son dos días y hay que disfrutarlos y si para ello tienes que pisar a alguien, pues que se joda”

    Oye, Mmmonettt… ¿tus amigos saben esto? Porque con amigos como tú, no creo que necesiten enemigos.

    Y por último el remate textual de tu comentario: “En fin!!! No tengo tiempo de decir más verdades, he quedado con mi panda para DAR PALIZAS A ESOS MISERABLES QUE ENSUCIAN NUESTRAS CALLES oponiéndose a un mundo mejor y más bonito”

    Bueno, no sé si esto merece la pena comentarlo. Tal vez si tus padres no hubieran pasado de ti o tú de tus padres, ahora no andarías por ahí DANDO PALIZAS a los que no son de tu agrado o no piensan igual que tú.

    Lo dicho, Mmmonettt, y que sepas una cosa: Hoy he publicado tu comentario porque no lo has escrito de forma anónima, pero no volveré a publicar ningún otro que tenga a gala la violencia como tú pareces tenerla. Me resulta una desvergüenza por calificarlo de una forma suave.
    Ah! Tal vez tu perfil sea tan falso como tus palabras, aunque tú afirmes que tienes “MÁS PUTA IDEA DE LA REALIDAD QUE YO”. Tal vez no tengas 56, sino 18 ó 20, o quizá tengas esos 56 y aún eres tan inmaduro que te tiras estos faroles, pero en cualquier caso no voy a molestarme en conocer tus blogs. Me basta con lo que he leído aquí para saber que no me compensarían viniendo de alguien que dice alegremente que pisotea a los demás para salirse con la suya.

    Hasta otra, si es que la hay.

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  38. Desgraciadamente son mas insolentes, muy mal educados y nada educados pero los culpables son de los padres que dejaron demasiada libertad demasiadas caprichos y ninguna responsabilidad, lo peor es que cuando van creciendo su rebeldia en algunos casos se convierte en temor.
    Son una juventud con demasiada libertad hacen lo que quieren, viven como quieren porque como los padres no anda por casa ellos los reyes de mango.
    Y me averguenza la television que tenemos que lo unico que les estan enseñanando es que es mejor acostarse con un futbolista famoso que trabajar...de hacer una television basura con insultos que los niños estan aprendiendo, en fin un desastre de juventud...por suerte no todos son asi.
    Con cariño
    mari

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  39. Gracias por tu comentario Mari.

    Desgraciadamente es como dices, y prácticamente todos los que habéis comentado habéis coincidido en lo mismo.
    Algo va mal, no hay duda.

    Un beso, amiga.

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  40. Querida Adelaida sobre educación, hay tantísima tela que cortar........

    Yo soy de las que no tiene hijos pero va con ese decálogo bajo el brazo, ya sabes, defectos de estudiar Educacion Social. Figúrate que te pasas años mamando de libros pedagógicos, en los que todo es tan bonito, donde los problemas se resuelven de una forma tan "pedagógica" que cuando van a examinarte parece que más que un exámen sobre el temario "x", sea un cuento de ciencia ficción, donde parece que vivamos en los mundos de yupi. Y luego te quedas pensando, ¿cómo llevar a la práctica todo esto??? porque al fin y al cabo hablamos de personas, no de máquinas o robots a los que programar y listo, y cada persona es un universo tan peculiar, que no pueden haber reglas ni metodológias universales, porque cada caso y cada persona, responderá de forma muy diferente a otra.
    Además te das cuenta que en este sistema educativo fallan tantísimas cosas. Y tantas veces se entiende tan mal la libertad que se acaba convirtiendo en libertinaje.

    Bueno querida amiga, que me enrollo, este en un gran tema de debate.

    Besos.

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  41. Tienes razón Ruth, cada caso y cada persona responde a distintos estímulos, por eso es imposible seguir unas normas fijas de educación, pero lo que es cierto es que la educación que hoy día se impone es demasiado laxa y se ha olvidado completamente inculcarles el concepto de obediencia a un superior.
    Ellos no consideran superior a nadie (A NADIE), y deberían saber que la jerarquía existe no sólo en el ejército, sino en el colegio, en el trabajo y hasta en el hogar. Deberían aprenderlo desde pequeños y respetar como antes lo hacíamos, porque llegará un momento en que tengan que abrir los ojos al mundo real.

    Un beso.

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